Archivo para 22 agosto 2007

Confesiones de una borracha sentimental, es decir: mon amie

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Muchas veces me he considerado como una viejita o un ratoncito que todo guarda. Son pocas las veces en que me entra una ansiedad y empiezo a tirar todo a mi paso.

Desde hace un buen tiempo que no me quiero deshacer de los tan de moda mensajes de texto enviados por el celular y en esta ocasión amerita que los guarde ya que son de una personita muy importante para mi, Renata, mi amiga, mi cómplice y mi incondicional… entre muchos más adjetivos que le quiera achacar.

Estos mensajes los recibí una noche que salimos mi pirma Gisela, Kikis y yo a los mentados Rieles a disque ver el ganado. Esa noche estoy segura que ella andaba ya tomada y me dio gusto que se abriera y dijera algunas de las cosas como fueron y que para mi también quedaron claras. El silencio posterior a ello dijo más que mil explicaciones jamás pedidas. Fueron tres y los transcribo:

19/05/07   23:01

Top secret! Escuchaba una canción que me gusta y me acordé de ti, contar contigo, “q no existan las heridas y q no las volvamos a abrir, q pueda contar contigo, como sabes q conmigo siempre q no cuente la suerte sólo el destino q nos presentó” y quise mandarte este mensaje…

 19/05/07   23:03

Nena! Sabes q te quiero y mucho! Yo sentí q más q Purata, tú me rompiste el corazón! Pq esperé mucho de ti! Y fui egoísta! Quería ir a los rieles para verte y reírnos como antes! Reencontrarnos! Te extraño mucho! Tenemos una charla pendiente! Espero sea pronto! Sólo dile a nuestra hija q preferí aquella filosofía q sufra el corazón el cuerpo pq? Tq, espero hablemos pronto! Un beso! desde hace días quería decírtelo! Beso!

 19/05/07   23:13

Jeje ya no llego! Diviértanse mucho por mi! Ya iremos juntas a los rieles a romper corazones las semillas! Je las adoro Tq! Disculpa tanto egoísmo! Un abrazo! Te quiero mucho!

 Definitivamente estaba tomada! Pero me dio gusto que se abriera y me diera alguna razón de su distanciamiento. A veces ella suele ser muy demandante y hasta egoísta. Siempre he estado a su lado. En esa ocasión que me pleticó su mayor pena, no supe cómo reaccionar porque ella sabía lo que hacía, sólo que le dolía y no sabía cómo consolarla. Una guía me hubiera sido de mucha utilidad. Esa plática que según ella tenía pendiente nunca llegó, se sobreentendió con el silencio y con otras pláticas.

Qué feo mateo

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Qué feo es cuando platicando con una persona del sexo opuesto, que se dicen ser amigos, empiezan a platicar de los ex, de la primera vez que hicieron el amor y la edad. Cuando después de un rato de platicar de cosas cachondas y de un ligero coqueteo de ella hacia él, este lo resienta.

Qué feo que él no se quiera ir de su casa, no se quiera despedir pero llega el momento en que tiene que suceder. Qué feo es que ella, jugando, lo madree verbalmente todo el tiempo posible, siempre él poniéndose de pechito. Ella le dice que le ahueque el ala, que ya se va a dormir, él, difícilmente cede, paso a paso, poco a poco, se acerca a la reja que le dirigirá a la salida.

 Qué feo es cuando aquél se siente ofendido por lo que ella dijo jugando con la intención de molestar amistosamente y que él finja creérselo para que ella sienta la culpa. Cuando lo logra ella se acerca a él para abrazarlo y despedirse de él. Qué feo es que él quisiera robarle un beso, labios con labios, pero que ella se rehúse dos veces a aceptarlo y con fuerza se retire de él y le diga solamente “No”.

Qué feo es sentirse apenado por la situación que él la quiere besar pero ella no se deja. La vergüenza pasa a ser ajena para ella. La vergüenza en él lo calcome. Él, prefiere irse cual derrotado tras la lucha.

Qué feo es que, después de eso, él le manda un mensaje apenado diciéndole “Por la plática me puse cachondo” y ella sólo le ignora diciéndole “Has de cuenta que ya estoy dormida…”.

 Qué feo es que, después de todo eso él le llama a ella a su cel y ella sólo responde “¿Qué pasó? ya estoy dormida” y él sólo llama para desahogarse, quizás porque no le salieron bien las cosas y peor aún, que lo detiene la antialcohólica por haberse bebido menos de medio vasito de vino tinto y a cambio de eso darle los únicos 200 pesos que le quedaban al politransa para no pagar multa de mil pesos.

Qué feo es que a él nada en esa noche le haya salido bien.

Qué feo es todo eso, sobre todo, porque fue a mi amigo a quien le sucedió y su amiga era yo.